El mar temporal azotó el sur de Italia y causó el colapso del emblemático Arco de los Enamorados en pleno San Valentín. Esta formación natural de roca caliza emergía del agua frente a Torre San Andrea en el municipio de Melendugno. Durante décadas, se convirtió en una postal icónica del Salento, punto turístico concurrido por parejas, amantes de la fotografía y visitantes desde todas partes del mundo. La leyenda popular vinculaba a la estructura con el amor eterno, donde las parejas que se besaban bajo el arco sellaban su unión para siempre, transformándolo en fondo habitual para propuestas de matrimonio y postales románticas.
Durante el fin de semana, en la noche del 14 de febrero, el arco natural colapsó tras ser debilitado por varios días de lluvia intensa, fuertes ráfagas de viento y oleaje elevado sobre el mar Adriático. La combinación de estos factores, amplificada por fenómenos meteorológicos extremos, terminó por desgastar la base de la formación rocosa hasta que se derrumbó, dejando solamente un montón de escombros y dos pilares aislados sobre el agua.
Afortunadamente no se reportaron víctimas ni personas heridas, ya que todo el sector costero había sido restringido por alertas climáticas previas que desaconsejaban el acceso de turistas. Los especialistas atribuyeron el colapso no solamente a este temporal puntual, sino también a procesos prolongados de erosión costera, exacerbados por fenómenos meteorológicos que se dan cada vez con más frecuencia e intensos en el Mediterráneo. Algunos ciclones, conocidos como medicanes, también golpearon con mayor fuerza todas las zonas del sur de Italia durante este verano, debilitando estructuras naturales y agravando la pérdida de costas.