En una entrevista en Infobae con Rulo, ex cronista de CQC, Amalia Granata se explaya sin tapujos sobre cuidados estéticos, revelando que agarra de los pelos a su hija Uma de 17 años para llevarla a depilarse con láser desde los 15. Critica a mujeres que andan con "pelos bajo el brazo" o canosas por rebeldía, afirmando que eso no es empoderamiento sino descuido desagradable.
Granata enfatiza su feminidad prolija, rechazando la idea de no depilarse como acto contra el patriarcado, y defiende agarrar a su hija para depilarse, argumentando que cada uno hace lo que quiere con su cuerpo pero ella impone sus estándares. El panel discute la polémica, destacando que agarrarla de los pelos es excesivo y que no depilarse es una forma de rebelión contra normas culturales impuestas por lo masculino.
Granata también habla de su tapa en Playboy, admitiendo que usó el "patriarcado pajero" para ganar dinero y comprarle un departamento a su hija, reconociendo que se prestó al objeto sexual para lucrarse. El panel reflexiona que ella fructificó con eso durante años y lo admite ahora, concluyendo las declaraciones con un cierre sobre su contradictoria postura contra el feminismo mientras defiende tales acciones.
Los conductores critican la coerción a la hija y ven contradicción en su rechazo al feminismo, mientras debaten que el empoderamiento no requiere descuido pero tampoco imposición, y que Uma eventualmente decidirá por sí misma.