El Airfish Voyager, desarrollado por ST Engineering Air-X de Singapur, es un vehículo híbrido que combina barco y avión, desplazándose a 185 km/h gracias al efecto suelo. Vuela a pocos metros del agua, reduciendo resistencias y eliminando la necesidad de aeropuertos.
Presentado en un show aéreo, busca posicionarse entre ferries y aeronaves para rutas costeras rápidas. En pruebas, completará el trayecto Singapur-Batam en 25 minutos, superando tiempos de ferries convencionales.
Operado por Batam Fast, debutará en la segunda mitad del año, ofreciendo una alternativa eficiente para transporte marítimo-aéreo. Su diseño de "alas en el suelo" aprovecha aerodinámica para mayor velocidad y menor consumo.