En Plan TV el zapping sigue con lo mejor y lo peor de la semana televisiva, arrancando con un clip hilarante de un invitado uruguayo que cuenta cómo su mamá lo nombró Enzo por Francescoli y Gabriel por Batistuta, mandando saludos a la familia y corrigiendo errores graciosos en nombres como "Solidio Colari" por Colidio y Solari, con repeticiones que desatan risas en el estudio. Luego, un debate futbolero critica sin piedad a los árbitros de la AFA, llamándolos un desastre total, mientras se menciona a Cubilla, San Lorenzo y Platense en anécdotas seriales en vivo.
El zapping avanza con sketches locos de perros que se huelen las partes y rituales bizarros como pasar un huevo crudo siete veces en forma de cruz sobre el calzoncillo del marido para mantener la energía sexual, gritando "caliente, caliente, manténgase la fuente", con conjuros en chino y risas descontroladas en el set. De repente, un drama en vivo de Intrusos donde un panelista abandona el móvil furioso, gritando "¡Andate! ¡Abandona el móvil! ¡Evelyn es mejor que vos!", acusando ego gigante y pidiendo bajar a Evelin, con interrupciones y tensiones que superan cualquier límite, culminando en "se nos fue Avel Pintos".
Pasan a momentos veraniegos con perlas de la tele, enfocándose en la locura de Bad Bunny en su show donde reconoce a una fan de 22 años que estuvo en su cumpleaños de 15, dialogando en vivo y perpetuando un momento épico que define el sonido de la década con reggaetón viral. Conductores comparten anécdotas de llevar hijos a conciertos del conejo malo, destacando su carisma y shows piñón fijo con público joven cantando letras subidas de tono como "mami, tu culo".
El zapping futbolero calienta motores con charlas sobre entradas caras en River, Gallardo y alientos divididos entre River y Boca, angustias por estatuas y novias múltiples con "Titi" preguntando si hay muchas novias, todo en un tono angustiado y cómico. Cierra con quilombos en el mundo del espectáculo donde Moria Casán está en el centro, confirmando que se pudrió todo y arriesgándose al cambio, con preguntas del público sobre si vale la pena el drama.