Videos como una loba confiando cachorros a una mujer o tigrecito jugando con gatito, virales en internet, son creados con inteligencia artificial, atribuyendo emociones humanas a animales y distorsionando comportamientos reales.
Estos contenidos fomentan selfies egoístas con animales salvajes en cautiverio deplorable, riesgos para salud humana y animal, y aumentan presión para trafico silvestre como mascotas, capturando especies en naturaleza.
Promueven antropocentrismo, donde humanos se ven como salvadores, distra yendo de amenazas reales como contaminación, deforestación y destrucción de hábitats causados por humanos. Imágenes tiernas de especies en peligro reducen conciencia y recursos para conservación.
Causan desconexión con comportamientos salvajes reales, mostrando animales en hábitats inesperados, distorsionando conocimiento de la naturaleza. Científicos advierten: no protegemos lo que no conocemos, urge verificar antes de compartir.