America 24 policial Indignados

Víctima de robo atropella a ladrones y termina presa mientras ellos quedan libres

Centro Derecha · discusión · favorable

En un caso que genera indignación generalizada, un hombre víctima de un robo armado de su celular por dos delincuentes en moto en Avenida de la Plata 2150, Capital Federal, persigue a los ladrones y los choca accidentalmente en un arrebato de emoción violenta, terminando él preso mientras los chorros quedan libres. El incidente, ocurrido la semana pasada, fue captado en video que muestra al ladrón escapando con el teléfono y al otro con la pierna quebrada. La jueza Vanessa Pelufo imputa al conductor por atentado contra la vida, ignorando el contexto del robo donde los delincuentes lo apuntaron con un arma.

Panelistas debaten la narrativa policial inicial que influye en la jueza, destacando cómo el storytelling de la prevención convierte al víctima en culpable. Se discute la independencia de los delitos: el robo y el choque como hechos separados, sin compensación. Abogados en el estudio argumentan sobre la emoción violenta, su inmediatez y proporcionalidad, comparándolo con casos como el carnicero de Campana o incidentes policiales, pero concluyen que es difícil probarla aquí debido al lapso de minutos.

La víctima, en entrevista con Sergio Lapegue, relata que doblaba hacia su casa cuando vio la moto, tocó bocina y gritó, chocándolos sin intención de acelerar ni arrojarles el auto conscientemente, apenas 5 minutos después del robo. El audio de la llamada al 911 muestra su desesperación. Los panelistas cuestionan la justicia que sienta a la víctima en el banquillo, defendiendo su reacción en un país azotado por la violencia cotidiana, donde acumular robos genera un estallido emocional inevitable.

Se enfatiza que la víctima no deja de serlo por reaccionar, y que la imputación surge del robo inicial, no de su acción. Opciones como legítima defensa se mencionan pero se descartan por falta de requisitos. El conductor, con buen abogado, probablemente no vuelva a prisión, pero el caso ilustra el fracaso del sistema que libera a delincuentes armados mientras castiga al asaltado.