Decía un poeta esta tierra es hermosa crece sobre mis ojos como una abierta claridad asombrada. Salta y sus cosas salta y el canto y su música. Cuando venga Cafayate no se vaya con las ganas de tomarse un rico vino ¡Llévese una dama Juana! Salta y sus sabores exquisita. Salta que nos muestra las manos sabias de un hombre rememorando el pasado de alfareros. Territorio verde muy verde al este y piedras al oeste que parecen tener vida y casas coloniales del tiempo detenido. Un cielo hermo...
En la capital provincial del poncho, los teleros artesanos tejen con lana de oveja y llama diseños originales como el ojo de perdiz, usando técnicas tradicionales para ponchos, barracanes y mantas. El artesano Mario comparte su historia: comenzó a los 16 años tejiendo telas para ponchos y a los 30 aprendió el barracán de su padre, invirtiendo hasta 20 días en un rollo de seis metros. Sus diseños surgen de sus pensamientos, tiñendo la lana con plantas naturales, y muestra un muestrario variado que combina tradición y modificaciones personales.
Última parada en los Valles Calchaquíes: una formación rocosa natural que parece el ojo de Dios o de la Pachamama. Para cerrar, una auténtica coplera salteña, María Sandoval, nacida en La Puna, canta coplas con caja de acompañamiento, expresando alegrías y tristezas. En carnavales y fiestas, se cantan coplas picarescas y contrapuntos entre hombres y mujeres. Sandoval relata anécdotas como cantar a un hombre por sus ojos, descubriendo que era soltero divorciado hace dos años, y entona versos apasionados sobre miradas que queman.