La tensión entre Estados Unidos e Irán escala con la evacuación de cientos de efectivos militares de bases en Qatar y Bahrein, incluyendo la base Al-Udeid y las instalaciones de la quinta flota en el Golfo Pérsico, ante el riesgo de enfrentamiento armado ligado al programa nuclear iraní.
El presidente Donald Trump insinuó considerar una acción militar limitada contra Irán como presión para un acuerdo nuclear, respondiendo en la Casa Blanca que lo está evaluando, tras marcar un plazo de 10 a 15 días para avances o consecuencias graves, incluyendo posible ofensiva.
El despliegue militar estadounidense se intensifica con el portaaviones USS Gerald Ford uniéndose al USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, más aviones cisternas, de combate, destructores, cruceros y submarinos; paralelamente, negociaciones indirectas vía Steve Witkoff y Jared Kushner continúan estancadas, con Irán negándose a discutir misiles y vínculos con grupos armados.
El ministro iraní Abbas Aragchi anuncia un plan nuclear listo para presentar en 2-3 días a EE.UU., tras amenazas de Trump de "cosas malas" si no hay acuerdo; Irán advierte que bases y activos estadounidenses serían objetivos legítimos en caso de ataque.
Gobiernos como Alemania y Polonia recomiendan a sus ciudadanos huir de Irán ante la inminente guerra, con opciones de salida por vuelos o terrestre; contactos indirectos en Omán y Suiza no han fructificado, en medio de amenazas presidenciales.