El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó a Cuba como una nación fallida debido a la falta de combustible, incluso para aviones, y mantuvo el embargo petrolero que paraliza la isla. Trump reveló que continúa en comunicaciones con el gobierno de Miguel Díaz-Canel y reiteró amenazas, comparando una posible operación contra Cuba con la acción contra Nicolás Maduro en Venezuela.
Ante preguntas sobre un posible trato, Trump insistió en que Cuba debería llegar a un acuerdo para evitar una amenaza humanitaria, mencionando conversaciones con Marco Rubio. Afirmó que no hay dinero, petróleo ni nada para Cuba bajo el embargo, y evadió responder directamente si consideraría una operación militar, diciendo que no sería difícil pero no cree necesario.
La situación en Cuba se agrava por la acumulación de residuos en las calles debido a la escasez de combustible, exacerbada por el bloqueo de EE.UU. y amenazas arancelarias a terceros que exporten petróleo. Residentes cubanos expresan frustración por el basurero creciente, sugiriendo usar mano de obra ociosa o presos para limpiar, y advierten de riesgos de enfermedades. El medio oficialista Cuba Debate reportó que La Habana opera solo al 37-44% de su capacidad de recogida de basuras, con 44 camiones de más de 100 disponibles.
El problema de la basura es transversal en la isla, con el bloqueo petrolero como causa de fondo, complicando aún más la crisis humanitaria en Cuba.