El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que 10-15 días son suficientes para un acuerdo con Irán, amenazando con "cosas malas" si no se logra. Esto ocurre mientras el segundo portaaviones estadounidense, el USS Gerald Ford, se acerca a Oriente Medio y fuerzas militares se despliegan en la región. Trump intensifica amenazas: "No conseguimos un acuerdo o va a ocurrirles algo desafortunado". Irán responde celebrando maniobras militares anuales conjuntas con Rusia en el mar de Omán y el norte del Océano Índico, en un claro gesto diplomático militar por parte del Kremlin.
En una carta enviada al Consejo de Seguridad de la ONU, Irán advierte que, aunque no busca tensiones ni guerras, responderá de forma decisiva y proporcionada a cualquier agresión de Estados Unidos. Las negociaciones indirectas entre ambos países han logrado pocos avances. Además, la Guardia Revolucionaria iraní realizó ejercicios en el Estrecho de Hormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la zona, desplegando un amplio grupo naval descrito por Trump como una armada.
Irán ha advertido que puede bloquear parcialmente el Estrecho de Hormuz, anunciando restricciones temporales del tráfico marítimo por sus simulacros. Expertos señalan que cualquier movimiento en esta área aumenta riesgos para rutas energéticas esenciales. En este contexto de escalada, Trump prometió 10.000 millones de dólares de fondos estadounidenses para su nueva Junta de Paz, inicialmente centrada en la reconstrucción de Gaza pero ahora ampliada. La reunión inaugural en Washington reunió a aliados globales en un momento de tensiones crecientes.
Trump enfatizó: "Cada dólar gastado es una inversión en estabilidad y en la esperanza de una nueva y armoniosa" región, describiendo Oriente Medio como vibrante y dinámico. La iniciativa surgió tras mediar en un alto el fuego entre Israel y Hamas en octubre, con Qatar y Egipto. Sin embargo, ha recibido críticas por su imprecisión y posible competencia con instituciones como la ONU. La Junta también se enfoca en crear una fuerza internacional de estabilización, con compromisos de tropas de países como Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania.