Medios estatales iraníes reportaron 3 millones de manifestantes mostrando apoyo al régimen teocrático en una contramanifestación el 12 de enero, en respuesta a protestas masivas contra el régimen desde diciembre. Miles de manifestantes fueron asesinados por fuerzas de seguridad durante la ola de protestas.
Utilizando herramientas de fuente abierta como MapChecking, se calculó el número real de asistentes: el área ocupada fue de 195.000 m², con densidad estimada entre 2 y 2,5 personas por metro cuadrado, resultando en entre 390.000 y 490.000 personas, 6 a 7 veces menos que la cifra oficial.
Anthony Carell, fundador de MapChecking, explicó que la densidad máxima segura es de 3 personas por m² para permitir movimiento, y más allá se vuelve compactada y peligrosa. El régimen iraní infla cifras para maximizar la percepción de apoyo y mostrar fuerza ante las protestas.
La herramienta establece un orden de magnitud, destacando el sesgo del régimen en reportar números exagerados para legitimar su control, mientras ignora la represión violenta contra opositores.