El fuerte temporal azotó el sur de Italia y causó el colapso del emblemático arco de los enamorados en pleno San Valentín, una formación natural de roca caliza que emergía del agua frente a Torre San Andrea en Melendugno.
Durante décadas fue una postal icónica del Salento, punto turístico concurrido por parejas, fotógrafos y visitantes mundiales, vinculado por leyenda popular al amor eterno, donde besos bajo el arco sellaban uniones para siempre.
El colapso ocurrió por el temporal con lluvias intensas, vientos fuertes y oleaje elevado en el mar Adriático, dejando solo escombros y dos pilares aislados. No hubo víctimas gracias a restricciones previas por alertas climáticas.
Especialistas atribuyen el derrumbe a erosión costera prolongada, exacerbada por fenómenos meteorológicos extremos como medicanes en el Mediterráneo, que han intensificado la pérdida de terrenos costeros en el sur de Italia.
El impacto simbólico y turístico es significativo, cuestionando el "amor eterno" representado por la estructura, que duró siglos pero sucumbió ante el cambio climático.