Acaban de ingresar los pedidos de sesión para el Senado de la Nación programados para jueves y viernes de la semana que viene. El viernes se dedicará a la reforma laboral, mientras que el jueves tratará el acuerdo de Unión Europea-Mercosur, el pliego del embajador Fernando Iglesias en Bruselas y otros temas como el régimen penal juvenil y la preservación de glaciares. Se cuestiona la experiencia de Iglesias para el cargo y se destaca el apuro en la agenda legislativa sin debate adecuado.
En entrevista con la senadora Florencia López, se denuncia el apuro por aprobar la reforma laboral, violando la Constitución y el reglamento interno. La sesión de comisión presidida por Patricia Bullrich fue irregular: notificación prematura el miércoles para cumplir formalidades, y en cinco horas el proyecto pasó de Diputados al Senado, contrastando con demoras en otros temas como discapacitados o jubilados. El apuro se atribuye a la pérdida de popularidad de la ley, que precariza derechos laborales en medio de una recesión brutal.
La senadora critica que la reforma beneficia solo a grandes empresas, permitiendo despidos gratuitos financiados por fondos del ANSES, robando a jubilados que protestan por aumentos. Se menciona el artículo 44, eliminado tras escándalo pero insistido por el oficialismo, y 17 bolillas recibidas en las últimas 24 horas, con la final a la 1:30 AM. Miembros informantes como Juan Carlos Godoy explicaron artículos controvertidos, pero senadores oficialistas admiten no haber leído el texto completo.
El tratamiento es un cheque en blanco peligroso, con senadores radicales y peronistas traicionando principios por lealtad al gobierno de Javier Milei. Insisten en ajustes pese a rechazos sociales, ignorando señales de la sociedad y trabajadores. El plan económico hace agua, con 30 empresas cerrando por día y 270 mil desempleados, y la reforma no genera empleo sino precarización.