Los salones de belleza siempre nos han catalogado como lugares donde se desperdicia producto, donde se ensucia y gracias a Dios con el tiempo pues esto ha cambiado y con este tipo de movimientos podemos darle la vuelta. En vez de ser alguien que contamina, estamos siendo alguien que ayuda al medio ambiente y al planeta.
Nosotros nos dedicamos propiamente a la agricultura, a las hortalizas, todo tipo de hortalizas y estamos viendo que nuestro principal problema de nosotros es el agua. Debajo del cabello la tierra va a estar más húmeda, por lo que no va a necesitar la misma cantidad. En un día, dos, podemos sacar 20, 30, 50 toneladas de cabello.
El cabello tiene una adherencia y esa capacidad de recuperar diferentes contaminantes como aceite, grasas, hidrocarburos, coliformes fecales, metales pesados, PFAS, PFOS, un sinfín de contaminantes que son debido a la misma estructura del cabello. Es grande, en un día o dos podemos procesar cantidades masivas.
Esto no lo había visto yo, fue el esfuerzo, pero el tiempo se acabó y este iba a bajar así. Gracias por ver el video, destacando cómo estos movimientos transforman la percepción de los salones de belleza de contaminadores a protectores ambientales.