Dictamen aprobado en comisiones: La reforma laboral obtuvo dictamen en el Senado, como se preveía, y podría convertirse en ley la próxima semana, antes de la inauguración de sesiones ordinarias con el discurso de Javier Milei en el Congreso. El proyecto, aprobado en Diputados con modificaciones como la eliminación del artículo 44 que recortaba pagos por licencias por enfermedad, regresa al Senado para ratificar cambios y agilizar su sanción.
El gobierno apura el trámite para cerrar las sesiones extraordinarias el 28 de febrero, extendidas un día, y cumplir con el protocolo de una semana entre dictamen y tratamiento en recinto. Los votos aseguran su aprobación el viernes próximo, posicionándola como una victoria política clave para el oficialismo, aunque enfrenta críticas por puntos como el Fondo de Asistencia Laboral (PAL), que facilita despidos, y la exclusión de aguinaldo, horas extras y vacaciones de las indemnizaciones.
La oposición y sindicatos, incluyendo CGT y CTA, amenazan con judicializar la ley, argumentando inconstitucionalidad en varios artículos para bloquear su aplicación. Abogados laboralistas ven oportunidades en casos individuales, mientras gremios combativos como ATE y Yasky planean amparos que podrían suspenderla por rama o central. El panel discute si un nuevo paro de 36 horas se avecina, ligado al tratamiento, y critica el error del gobierno al incluir el artículo polémico, que avivó la bronca sindical.
A pesar de la judicialización inminente, la Corte Suprema actual parece inclinada a validar la ley a largo plazo, priorizando el cumplimiento legislativo sobre interferencias judiciales. Pymes apoyan la reforma para reducir la "industria del juicio", pero advierten que sin crecimiento económico no generará empleo formal. La CGT anticipa medidas de fuerza si se aprueba, aunque hasta ahora solo se habla de extender protestas existentes.