En el programa Vivir viajando, se inicia un recorrido por la costa atlántica argentina comenzando en el balneario de San Cayetano, un refugio natural a 92 kilómetros de Necochea, accesible por la ruta provincial 72 y 22 km de ripio bien mantenido, rodeado de médanos y vegetación. El equipo llega con entusiasmo, incluyendo al señor Cotita, y planea actividades como surf y exploración. Se resalta su tranquilidad, ideal para desconectarse, con amplios espacios verdes, servicios de guardavidas, gastronomía y una terraza panorámica. El acceso es accesible con tarifas bajas: 10.000 pesos para adultos no residentes y 5.000 pesos para menores de 6 a 12 años, gratis para discapacitados y niños menores de 6.
El equipo explora las callecitas con casas pintorescas y destaca la falta de señal telefónica, promoviendo la desconexión, aunque hay wifi en complejos. En el aniversario del balneario, aprovechan bandas de música y eventos. Karen, del equipo de promoción, invita a familias, parejas y amigos, enfatizando la oferta recreativa diversa y mejoras anuales. Proporcionan el sitio web www.sancayetano.tour.ar y redes sociales para más info. Se hospedan en Puga Manso, un dúplex espectacular con cafetería de Analía, pastelera local, resaltando la gastronomía exquisita.
El balneario surgió en 1968 por donación de 200 hectáreas y en 1969 por iniciativa vecinal, creciendo por elección comunitaria. Caminan por las hermosas playas extensas de 28 kilómetros de arena fina, ideales para caminatas, inmersiones, pesca deportiva y deportes acuáticos, rodeadas de vegetación abundante. El equipo, incluyendo Federico y Ale, disfruta el agua fría pero refrescante, enfatizando la paz y desconexión. Hay estacionamiento a 50 metros del mar, accesible para autos, cuatriciclos y motorhomes, con chiringuitos para comer y baños.
Se promueve mantener la playa limpia: lo que se trae se lleva. Cotita invita a familias rodantes y destaca bajadas para camionetas. En verano, aguas templadas, ambiente familiar con paradores gastronómicos y complejo municipal de piletas en Aguas del Pinar como alternativa. Entrevistan a Pipi, guardavida histórico con 24 temporadas, quien resalta la seguridad, gente tranquila que acata órdenes, zonas de baño delimitadas con carteles y banderas, y accesos controlados para vehículos. Rescates han sido mínimos y tranquilos este año.
La conexión directa con la playa integra el mar en la vida cotidiana, sin largas caminatas. El programa concluye la primera parte destacando la naturaleza, tranquilidad y seguridad de San Cayetano, invitando a visitarlo para desconectarse en este otro mundo lejos del ruido de Buenos Aires.