La querella Melody Rakauskas ha contratado al abogado Carlos Iníguez y apelará el sobreseimiento de Fernando Espinosa, presidente de la Mazanza, en las próximas 48 horas, posiblemente con novedades el viernes. El sobreseimiento no es definitivo, ya que Rakauskas tiene cinco días para apelar, y la causa estaba elevada a juicio oral pero se cayó por falta de representación legal de la querella y ausencia de acusación fiscal por parte de Mónica Cuñarro, exfuncionaria de los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, quien consideró que no había delito.
Durante semanas, Rakauskas careció de abogado defensor, con cuatro letrados que se apartaron por distintas razones, lo que llevó a que la jueza Cancintani dictara el sobreseimiento al no haber impulso procesal. Se destaca la insólita situación de una causa elevada a juicio sin realizarse el debate, y se critica el timing del fallo en medio de un "lío" judicial. Cerca de Rakauskas aseguran que presentarán audios como prueba, alegando que el tribunal no permitió acceso a evidencias de Espinosa.
Este es el tercer sobreseimiento de Fernando Espinosa, pero ahora con abogado, la apelación podría revertir la medida. Los panelistas cuestionan la conciencia de la fiscal Cuñarro por no buscar pruebas, describiéndola como una persona que "debe bien" pero cuya actuación es inexplicable y perjudicial para la denuncia de Rakauskas. El impulso fiscal es esencial; sin él, solo queda la querella, y sin representación, el proceso se detiene.
La justicia involucrada es la nacional de instrucción en la Ciudad de Buenos Aires, no provincial. Se enfatiza que el sobreseimiento es técnico, no sobre culpabilidad, y que con nuevo impulso podría reactivarse la causa contra Espinosa por el caso de la Mazanza.