La historia que sacude a la familia real británica y todo Reino Unido involucra al ex príncipe Andrew, quien desde hace años enfrenta señalamientos relacionados con el caso Epstein. En 2011, Virginia Giuffre, una de las principales afectadas por la red de tráfico dirigida por el financiero estadounidense que se suicidó en abril de 2025, acusó al segundo hijo de la difunta reina Isabel II de abusarla sexualmente cuando tenía 17 años.
Andrew rechazó las acusaciones, pero en 2025, la publicación de correos comprobó sus vínculos con Epstein. Ante el escándalo, su hermano, el rey Carlos III, retiró sus títulos en octubre pasado, iniciando un proceso formal para quitarle honores al príncipe Andrew. La familia real expresó solidaridad con las víctimas de abuso.
El escándalo no se detuvo: desde principios de 2026, nuevos documentos reforzaron las acusaciones contra Andrew Mountbatten-Windsor, especialmente fotografías donde se ve al ex príncipe arrodillado sobre una mujer acostada en el suelo. Una segunda mujer afirmó que Epstein la envió a Estados Unidos para tener relaciones sexuales con Andrew.
El gobierno considera las acusaciones preocupantes y urge a testigos a dar un paso al frente. Expulsado de la residencia real, Andrew se mudó al este del país, su hogar al momento del arresto reciente.