Relevamiento muestra que un kit básico de ropa para hombre y mujer -remera, jean, calzado urbano y perfume- costaba 1050 dólares en 2024 y ahora en 2026 bajó a 937 dólares, una caída del 10,7%. En contraste, en el resto de América Latina los precios subieron debido a la apreciación de monedas locales frente al dólar, como el peso chileno, real brasileño y guaraní paraguayo.
En Argentina, la depreciación del peso y la alta competencia por importaciones baratas presionaron los precios a la baja. Aunque las importaciones crecieron en tres dígitos, solo el 5,2% de hogares argentinos compra productos importados, según informe de Daniel Estico de Infobae. Esto indica una baja en el consumo general y menor representación de importados en el mercado doméstico.
El sector textil enfrenta crisis con capacidad instalada al 35% según INDEC. El mercado laboral cambió: en 2012 dominaban asalariados registrados; en 2023 creció el no registrado; y en 2025 sube el cuentapropismo mientras caen los otros. Baja de precios por menor consumo, pero el fenómeno merece estudio al contrastar con la región.
Aparecieron importados masivos, saturando el mercado doméstico y forzando rebajas. A pesar del crecimiento de importaciones, el bajo porcentaje de hogares compradores refleja caída en el consumo textil general en Argentina.