La policía británica prosigue con el registro de la antigua residencia del ex príncipe Andrés, un día después de su detención y puesta en libertad tras un interrogatorio de más de 10 horas por sus implicaciones en el caso Epstein. Andrés ha regresado a la finca de Sandringham, mientras la investigación continúa y podría durar años según expertos.
Andrés fue detenido bajo sospecha de haber compartido documentos gubernamentales confidenciales cuando era enviado comercial del Reino Unido. Además, se investiga su implicación en las fiestas ilegales del magnate Jeffrey Epstein. El caso más sonado es el de Virginia Jufre, quien denunció abusos sexuales de Epstein y del ex príncipe Andrés cuando era menor, confiando a Gisle Maxwell, cómplice de Epstein, en la mansión Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump.