La policía británica está revisando las residencias del ex príncipe Andrés, hermano de Carlos III, tras su detención y liberación bajo investigación por sospecha de mala conducta en un cargo público.
Los agentes inspeccionan Royal Lodge en Windsor, donde residió por 20 años, y Wood Farm, con registros exhaustivos que se extenderán todo el fin de semana hasta el 23 de febrero, siguiendo protocolos forenses estrictos.
La detención ocurrió el jueves 19 de febrero, en su cumpleaños 66, después de 11 horas de interrogatorio, activando nuevas líneas de indagación en sus propiedades.
El caso adquiere dimensión institucional, con el gobierno británico estudiando medidas sobre su posición en la línea de sucesión al trono, y antiguos oficiales de protección involucrados.