Con el inicio de clases en Buenos Aires a la vuelta de la esquina, los docentes han decretado un paro nacional para el lunes 2 de marzo, acompañado de caravanas, movilizaciones, carpas y una serie de acciones para presionar por sus demandas. Esto surge tras un plenario de gremios que amplió el descontento inicial en la provincia de Buenos Aires, sumando sindicatos como FED y otros.
Las principales exigencias incluyen la convocatoria a paritarias con aumentos salariales por encima de la inflación, rechazo a la ley de libertad educativa y restablecimiento de fondos para equiparar sueldos. Los conductores destacan que se trata de un estallido de necesidades acumuladas, especialmente en un año con múltiples reclamos, mientras el público compra útiles escolares ajeno al conflicto inminente.
El paro marca el comienzo de una semana de protestas intensas, coincidiendo con debates en el Congreso sobre presupuestos y reformas laborales, lo que agrava la tensión educativa en el arranque del ciclo lectivo.