Esta mañana, cerca de las 14 horas, un paquete bomba explotó en la Escuela de Gendarmería Nacional, ubicada a dos cuadras de la Casa Rosada sobre Paseo Colón. El artefacto estaba dirigido al comandante mayor Diego Gasparruti, quien ya había dejado sus funciones como director de la escuela en 2025 y pasaba a retiro, pero regresó para saludar a excompañeros por el Día de la Escuela. El paquete había llegado hace meses, posiblemente en octubre de 2025, y fue guardado en una estantería. Gasparruti, al volver a retirar pertenencias, recibió el paquete y lo abrió en presencia del comandante mayor Morillo, causando la explosión que los lastimó levemente, sin gravedad.
Una testigo relató que el paquete entró hace tres o cuatro meses y fue entregado por el personal de estudantía justo cuando Gasparruti pasaba a saludar. Casi lo abre en su oficina, pero decidió hacerlo después, subiéndose al ascensor número 11 donde explotó. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se enteró mientras entraba a la Casa Rosada y corrió al lugar. Inicialmente hubo versiones variadas, recordando un sobrebomba en la Sociedad Rural meses atrás, pero se confirmó que eran tres paquetes, dos intactos bajo custodia policial y el tercero el que explotó.
La causa quedó a cargo del juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien solicitó colaboración de la SIDE para recabar información sobre el origen del paquete y por qué estuvo guardado cuatro meses sin ser entregado. Se especula sobre el timing, justo después de la aprobación de la reforma laboral en el Senado y en medio de protestas policiales con represión el día anterior. El gobierno, con visitas de Sebastián Amerio, ministro de Justicia, y Monteoliva a la Casa Rosada, evalúa una denuncia adicional por terrorismo, aunque el panel critica el uso de términos como "terrorismo" y "mafia" por parte de funcionarios como Patricia Bullrich, viéndolo como búsqueda de chivo expiatorio.
El incidente genera dudas: por qué se entregó el paquete justo ahora, coincidiendo con tensiones sociales y políticas, y por qué no antes si Gasparruti ya no estaba en funciones. Procedimientos habituales involucran a la Policía Federal y la Unidad Antiterrorista, pero el panel advierte contra caer en conspiraciones excesivas mientras destaca lo llamativo del caso cerca de la Casa Rosada.