Estamos siguiendo con mucha atención el paquete bomba, el estallido en la Escuela Superior de Gendarmería. Cuatro agentes heridos manipulaban un paquete recibido en esta sede ubicada en el barrio de San Telmo. La explosión del paquete generó a cuatro personas heridas, cuatro gendarmes heridos, destinado al Comandante Mayor Diego Gasparuti, ahora exdirector de la Escuela de Gendarmería. El ataque a una fuerza como la Gendarmería en su escuela lo vuelve aún más grave. Dos de los heridos están en el Hospital Argerich con quemaduras graves, es un atentado real que lastimó a cuatro personas.
Se discute la gravedad del incidente comparándolo con ataques previos como bombas Molotov en manifestaciones en Chile y Argentina, donde grupos anarquistas atacan a fuerzas de seguridad. Antecedentes incluyen ataques al Círculo de Suboficiales de Gendarmería y la obra social, con filmaciones de bombas dirigidas al cuerpo de policías. Estos grupos anarquistas están financiados por intereses políticos, se preparan con mudas de ropa idénticas y adiestramiento en combate urbano, incluso viajan a otros países con Black Blocs.
Ana Ortiz reporta desde San Telmo: la familia del exdirector, incluyendo dos adolescentes probablemente hijas, entró al edificio con preocupación. No hay gendarmes ni personal restante en la escuela. Confusión sobre el tiempo de llegada del paquete: fuentes hablan de cuatro meses guardado en subsuelo, aunque algunos mencionan cuatro días o fecha del año pasado. La justicia confirma aproximadamente cuatro meses, complicando la investigación de la cadena de envío.
El gobierno toma el caso en serio: intervención del juez Marcelo Martínez y Giorgi y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Antecedentes de 8-9 años incluyen atentados de grupos ecoterroristas e individualistas contra UTN y UBA con explosivos caseros. No hay declaraciones oficiales de Gendarmería ni de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, a pesar de intentos.