Finalmente arranca el esperado juicio por el crimen y muerte de Kimi, una situación dolorosa que llega a los tribunales, con el padre presente mostrando fuerza y energía a pesar de la dificultad. El padre expresa que nunca había enfrentado algo similar, describiendo el momento como muy feo, pero cuenta con el interés y apoyo de su entorno para sobrellevarlo. Los conductores reconocen la dureza del proceso judicial, destacando cómo revivir el trauma es desgarrador.
El padre detalla las tensiones familiares, como discutir con sus padres para que no lo acompañen al juicio, ya que no es algo lindo de presenciar. Revela que actuó como sus propios peritos, caminando las cuadras del crimen, siguiendo rastros de sangre y analizando maniobras vistas en videos y declaraciones de testigos. Se enteró de detalles que ignoraba, lo que le hizo pedir perdón a la madre, Florencia, por revivir el dolor, y describe la sala del juicio como un lugar de agonía al escuchar testimonios de vecinos con miradas rotas y nudos en la garganta.
Hablando de su búsqueda personal, el padre cuenta cómo al día siguiente del crimen recorrió la escena para entender si Kimi sufrió, acosado por imágenes de sus gritos relatados por la madre, yendo incluso a la morgue a despedirse. Toca el tema de la baja de la imputabilidad, que apoya tras hablar con diputados y trabajar con Laura Machado, aunque el juicio próximo eclipsó momentos como su cumpleaños sin felicidad. Espera una condena ejemplar de 10 a 25 años, criticando cualquier reducción por ser menores como una falta de respeto a la sociedad y a las víctimas.
Cuestiona si los imputados se pueden recuperar, reconociendo que algunos sí pero no todos, y expresa decepción por la falta de empatía del menor de 14 años, pese a haber pedido justicia sin pruebas iniciales. Imagina una futura charla con el mayor para saber los últimos segundos de Kimi, pero no con el menor. El padre enfatiza que el juicio, aunque tenso y conforme en su manejo por fiscales, jueces y Defensoría, marcará un antes y después, sirviendo de ejemplo para futuras víctimas y chicos perdidos en la sociedad.
La entrevista concluye con el padre destacando la importancia de atravesar el proceso para cerrar heridas, aunque el dolor persista para siempre, y los conductores lo abrazan virtualmente, deseando que el veredicto, esperado en dos semanas, traiga conciencia y prevenga tragedias similares.