El oficialismo solicitó una sesión en el Senado para debatir la reforma laboral el próximo viernes, tras una maratónica en Diputados donde el gobierno busca apurar tiempos.
La intención es aprobar tanto la reforma laboral como el régimen penal juvenil antes de que finalice el período de extraordinarias, acelerando el proceso legislativo en medio de presiones políticas.
Esta movida del oficialismo refleja la urgencia del gobierno por avanzar en su agenda, potencialmente impactando relaciones laborales y juveniles en el país.