En Corea hay una obsesión total por la belleza, la estética, el pelo y la cara. Muestran muñecas de porcelana intervenidas por cinco artistas, con precios desde dos mil dólares hasta seis mil quinientos.
Estas piezas frágiles dan miedo tocarlas, con historias de porcelana que empezaron en Alemania y Francia en el siglo XIX. Las modistas usaban muñecas de madera o cuero para vestidos caros, hasta que en Alemania inventaron las de porcelana con ojitos que fascinaron a todos.
Se transformó en moda global, y hoy una con pelo real posiblemente sale siete mil dólares, toda entera y delicada, destacando la evolución de estas iconos de belleza.