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Mumbai la ciudad que nació del mar surgiendo del mar Arábigo

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Dos islas, la pequeña de Bombay y la grande de Salicete, junto con cinco islotes habitados por pescadores, vieron crecer a Mumbai, protegida por la diosa Bomba Devi. Durante siglos conocida como Bombay, en 1995 recuperó su nombre original en maratí, como patrona de los pescadores. El ritmo ciudadano es desbordante, con calles y avenidas que muestran la variedad cultural de la ciudad, donde se hablan 200 lenguas y dialectos, armonizando mezquitas, templos hindúes, parsis y jainistas. El Taj Mahal Palace Hotel, orgullo de la ciudad, exhibe una arquitectura sorprendente que por las noches se ilumina como un espejismo romántico, destacando su elegancia imperecedera construida por Jamsetji Tata.

La cocina hindú se distingue por el uso de especias que otorgan aromas exóticos y sabores inesperados, con la salsa curry que puede incluir hasta 20 especias diferentes según las regiones. Los puestos callejeros embalsaman el aire con perfumes tentadores, mientras influencias europeas y árabes se mezclan con platos nativos. En Mumbai, los Dhobi Ghats representan el lavadero más grande del planeta, donde centenares de personas lavan la ropa de las clases media y alta, distribuyéndola mediante un sistema antiquísimo que rara vez comete errores.

Los Dabbawalas, centenares de hombres únicos en el mundo, reparten almuerzos a oficinistas recogiendo fiambreras de hogares y transportándolas en tren, permitiendo comidas calientes a quienes no pueden costearse menús. El jainismo, religión influyente por su principio de no violencia que impactó a Mahatma Gandhi, promueve el vegetarianismo y el respeto a toda vida, con plegarias como "Amistad con todas las formas de la vida". Mumbai es un bastión del jainismo, donde conviven en armonía musulmanes, hindúes, budistas, cristianos y parsis.

India alberga 175 millones de musulmanes, la segunda población más grande tras Indonesia, aunque tensiones con Pakistán y Cachemira han deteriorado relaciones con el hinduismo; aún así, la mayoría convive en paz. El sikhismo, fundado por Guru Nanak en el siglo XVI, une hinduismo e islam en un monoteísmo igualitario, oponiéndose a las castas y aceptando karma y renacimiento, representando menos del 2% de la población pero distintivo en la sociedad. Mumbai pavonea su herencia británica en edificios victorianos y transporte público, contrastando con su faceta lúgubre y atrayendo inmigrantes que preservan tradiciones milenarias.

Como núcleo de Bollywood, la industria cinematográfica más potente del planeta, Mumbai irradia glamour teatral y artístico, siendo un centro económico y financiero productor de software. Megalópolis de contrastes radicales, vibrante y adormecida por su pasado, ofrece espacio para todo en su diversidad. La diosa Mumba Devi, con sus ocho brazos, custodia la ciudad desde la plaza de Chowpatty, bendiciendo un paraíso de perfumes y sabores que narran historias de dioses y hombres, fusionando siete islas en una urbe exótica de puertas de llegada y sueños cumplidos.