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Misterio del asesinato de Luciano Emery en Entre Ríos

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En Cámara del Crimen, se profundiza en el asesinato de Luciano Emery, ocurrido el 4 de febrero en Entre Ríos: encontrado calcinado en su auto quemado, con su perro baleado a tiros a metros del vehículo. Las razones permanecen en misterio inicial, y se entrevista en vivo a su padre Fabián Emery y su abogado doctor Flavio Esteben para detalles de la investigación, revelando dos detenidos y pruebas recolectadas rápidamente por la policía.

Fabián Emery describe a su hijo como un joven de 26 años que terminaba una tecnicatura en programación de sistemas informáticos, participaba en un emprendimiento familiar de sonido e iluminación para eventos, producía música y era DJ. La familia no sospechaba de sus actividades ni amistades peligrosas; Luciano vivía independientemente pero había regresado a la casa familiar. El abogado Esteben detalla que el crimen conmocionó a la localidad de Cerrito, a 50 km de Paraná, con 7.000 habitantes. Los detenidos, dos jóvenes de 21 años, citaron a Luciano vía WhatsApp a un cruce cercano para una supuesta venta de flores de cannabis, actividad que la familia desconocía y surgió de la pesquisa.

La víctima salió de su domicilio alrededor de la una de la mañana sin temor, como muestran las cámaras, y se presentó solo en el lugar sin precauciones. Circunstancias imprevistas alteraron el plan de los agresores: Luciano dejó abierta una sesión de WhatsApp Web en su computadora, facilitando el rastreo de mensajes que llevó al primer detenido, Sotelo. Además, el perro de Luciano, que solía acompañarlo en el asiento delantero, intervino posiblemente ladrando o atacando, recibiendo tres disparos (encontradas tres vainas servidas y una bala sin percutar), hiriéndose y muriendo a 96 metros del sitio tras cruzar una cinta fáctica.

La investigación, en etapas iniciales, vincula directamente a los dos sospechosos con pruebas recolectadas por la Dirección de Investigaciones, solicitando prisión preventiva. El celular de la víctima fue destruido, pero los indicios apuntan a un robo frustrado o ajuste de cuentas por drogas. La familia enfatiza la inocencia y confianza de Luciano, y el programa promete seguir el caso con nuevos desarrollos a medida que avancen las pruebas.