En Corrientes, Solange Ayala e Isaías Díaz Núñez, una pareja trans, lograron casarse por iglesia en la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, cumpliendo todos los requisitos canónicos para el sacramento del matrimonio. El casamiento se viralizó tras fotos en redes sociales, desatando polémica y temores de anulación por el arzobispo local, aunque nadie se ha comunicado con ellas desde el obispado.
Solange explica que cumplieron con los requisitos estándar para parejas, entendiendo que se rigen por el sexo biológico opuesto según el Código de Derecho Canónico. Como militante trans en Corrientes, subió fotos a redes, lo que generó el escándalo, pero el sacerdote sabía su situación desde el inicio y no se violó ningún derecho canónico. Teólogos consultados confirman la validez del matrimonio.
Solange y su esposo están asesorándose legalmente ante posible nulidad, atribuyéndola a presiones morales sociales más que a violaciones canónicas. Si no hubieran publicado fotos, nadie se habría enterado. Critican el amarillismo mediático y valoran la apertura de algunos sectores eclesiásticos, influenciados por el Papa Francisco y su mensaje de amor e inclusión.
En respuesta a por qué insistir en casarse en una institución que no acepta plenamente a personas trans, Solange afirma que creen en Dios y ven la práctica de la fe como un derecho humano, no limitado a una institución. Destacan el rol acogedor del sacerdote y la labor del arzobispado con mujeres trans en problemas sociales, pese al conservadurismo de Corrientes. La entrevista cierra con agradecimientos mutuos y énfasis en informar con verdad.