Carlos, un jubilado de 76 años y referente de los "jubilados de los miércoles", denuncia una "cacería humana" por parte de la policía durante la manifestación del jueves contra la reforma laboral. En entrevista con Ale Moreira, describe cómo efectivos de Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Ciudad –más de 100– irrumpieron violentamente, lanzando gases y balas de goma, causando pánico entre manifestantes. Llevado en un patrullero sin explicación, fue liberado tras ser reconocido por un policía que lo llamó "chaca".
Carlos relata anécdotas personales, como ayudar a un hombre en situación de calle en Caballito, quien rechazó cuchillo y tenedor por temor a contravenciones, criticando al "señor Macri, el de la ciudad". Observa un cambio en el ánimo social: la gente está triste y amargada por ataques a jubilados, discapacitados y al Garrahan. Reitera su dolor al ver a la juventud correr en democracia, recordando represión en la dictadura cuando trabajaba en el Correo.
Habla de presidentes como Raúl Alfonsín, Arturo Illia y Cristina Fernández de Kirchner, contrastándolos con la actual "payasada" en el Congreso. A sus 76 años, vive día a día con una jubilación de 480 mil pesos, sin bono de 70 mil, y gasta 87 mil en dos remedios. Sus hijos lo ayudan, uno emigró a Brasil donde "se vive, acá padecemos". Se declara peronista y orgulloso de los "doce apóstoles", grupo que ayuda a comedores.
En cierre, agradece el apoyo vecinal tras la marcha y responde a Majul, negando acusaciones de secuestro con tenedor y exigiendo un frente a frente. Afirma vivir de su jubilación y familia, con paciencia pero firmeza, no amenazando. La entrevista concluye con abrazos y deseos de recuperación.