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Jóvenes entre 25 y 35 años viven con padres por dificultades económicas desde hace 10 años

Centro Izquierda · intercambio · crítico

Hay muchas dificultades para que los jóvenes se vayan de la casa de los padres, ya sea por falta de trabajo o porque los sueldos no alcanzan para alquilar. Según el estudio de Tejido Urbano, entre el 35% y 40% de los jóvenes de 25 a 35 años viven con sus padres, una cifra que se mantiene estable desde hace 10 años. Los factores principales incluyen la economía precaria, trabajos en negro y la imposibilidad de solventar gastos básicos como alquiler, comida y salud.

Muchos jóvenes no pueden mantener un alquiler porque el sueldo no cubre ni alimentos ni prepaga u obra social. Los trabajos precarizados, incluso de 7 u 8 horas, no permiten independencia. Además, el seguro de caución o garantías bancarias son inalcanzables, y la informalidad laboral impide acceder a viviendas. Estudiar complica aún más la situación, ya que pagar facultad, fotocopias, transporte y otros gastos hace imposible mudarse.

Estudiantes de la UBA y otras universidades dejan los estudios para trabajar full-time, pero aun así no pueden ayudar económicamente a sus padres ni independizarse. En la Provincia de Buenos Aires, el combo de tren, colectivo y subte agrava el problema. Para alquilar, un joven destina el 41% de su salario en trabajos convencionales como mozo o en oficinas, lo que deja poco para lo demás.

Hoy, a los 30 años, muchos aún no han estabilizado su carrera laboral, a diferencia de hace 10 años cuando se recibían a los 20-21. El promedio de egresados ahora es a los 30 años, y el 38,4% de los jóvenes adultos de 25 a 35 viven con padres. La edad máxima para independizarse se extiende hasta los 35 años, e incluso 38 en algunos casos, debido a la combinación de estudio y trabajo precario.