Contexto del santuario y accidente fatal: El segmento rememora la muerte de Miriam Alejandra Bianchi, conocida como Gilda, el 7 de septiembre de 1996 en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, transformado en un santuario en Paranacito con relatos sobrenaturales y ofrendas de fans. El equipo de investigación ingresa al micro preservado, instalando detectores como K2 para energía, Ghost Meter, esferas y un osito para detectar movimientos, mientras exploran interacciones con entidades.
Experiencias sensoriales y evidencias: Durante la exploración, se percibe un fuerte olor a perfume de jazmín, música de Gilda suena de forma inexplicable, y detectores como el K2 se activan indicando presencia energética. El investigador Jorge Barrios siente dolores emocionales relacionados con el accidente, y se incorpora una entidad que responde preguntas, confirmando que Gilda no quería morir y era una mujer santa sanadora. Ofrendas y regalos de fans adornan el lugar, destacando la fe popular en su poder milagroso.
Comunicación espiritual y cierre: La sesión se intensifica con canalizaciones de energías, donde se pregunta quién quiere comunicarse y se menciona la emoción de Gilda. Jorge Barrios afirma que Gilda es una santa capaz de obrar milagros, prediciendo su canonización futura. El equipo experimenta tensiones físicas, como caídas de cámara, y concluye que desde 1996, Gilda se ha convertido en un ícono popular que aparece en el santuario, obrando milagros según relatos de devotos.
El segmento enfatiza la santificación popular de Gilda, con testimonios emotivos sobre su legado post-mortem y la persistencia de su presencia espiritual en el lugar del accidente.