Una intensa nevada ha golpeado Moscú, donde la capital recibirá casi dos tercios de la precipitación prevista para todo el mes, según los meteorólogos. La ventisca ha causado atascos masivos y complicaciones en el transporte público.
Debido a las condiciones adversas, los aeropuertos de Moscú han ampliado el tiempo de asistencia en tierra para remover nieve de las pistas y preparar aeronaves, resultando en cerca de 140 vuelos cancelados o retrasados.
Las fuertes nevadas fueron provocadas por el ciclón balcánico Bali, lo que llevó a las autoridades moscovitas a declarar el estado de emergencia. Cientos de quitanieves y operarios municipales trabajan en la ciudad, y se espera que la intensidad disminuya el viernes mientras el ciclón se desplaza al norte.