La inflación mayorista de insumos registró un 1.7% en el último período, bajando desde el 2.4% anterior, señalando una desaceleración importante. Los productos nacionales subieron 1.7% y los importados 1.5%, indicando que la baja del dólar comienza a funcionar como ancla de precios.
Este dato contrasta con dudas previas de economistas sobre si la desaceleración cambiaria desde octubre impactaría la inflación; ahora parece tener incidencia positiva. El IPIM (Índice de Precios Internos al por Mayor) para bienes muestra brecha con el IPC minorista, anticipando posible moderación en precios al consumidor.
Consultoras estiman un 2.5% o 2.4% para la inflación de febrero en precios al consumidor, pese a un arranque heavy en la primera semana que luego se calmó. Gráficos comparan evolución de IPC fucsia y mayorista, destacando señales a futuro para estabilidad económica.
La inflación de materias primas podría prever desaceleración en supermercados, con foco en bienes minoristas vs. mayoristas para analizar tendencias.