La inestabilidad política en Perú se cobró otra víctima con la destitución de José Gerí, quien fue presidente durante 130 días. Designado en octubre del año pasado, fue censurado por el Congreso acusado de negociaciones incompatibles, incluyendo encuentros clandestinos con un empresario chino en un hotel, usando una máscara para no ser identificado, en un presunto negociado ilegal.
El Congreso nombró rápidamente a José María Balcázar, del partido de Pedro Castillo (expresidente destituido por intento de autogolpe), como sucesor. Balcázar, cuestionado por denuncias de corrupción y posiciones ideológicas polémicas, busca llevar la transición hasta las elecciones de abril y el cambio de mandato en julio.
A pesar de las crisis políticas, Perú mantiene estabilidad económica gracias a la independencia del Banco Central, con baja inflación y crecimiento alrededor del 2%. Balcázar es el noveno presidente en 10 años, en una seguidilla de mandatos interrumpidos por corrupción y censuras desde Ollanta Humala, el último en completar su período.
El objetivo es llegar a elecciones para que el voto popular defina un nuevo presidente y estabilice la política peruana.