Fleur Bacca, fundadora de A Beautiful Mess, una iniciativa social en Países Bajos, emplea a refugiados en restaurantes y cafés para integrarlos al mercado laboral desde temprano. Empezó hace 11 años casi sin dinero y hoy opera ocho restaurantes y cafés para refugiados en tres ciudades, con planes de expansión reconocidos por alcaldes de grandes urbes. Actualmente, 300 personas están en trayectorias laborales a través del programa, fomentando redes de comunicación y comprensión del sistema local.
El proyecto va más allá de la restauración: incluye apoyo en centros de asesoramiento y un café en un barco en Ámsterdam que alberga a 2.000 refugiados, ayudándolos a encontrar actividades diarias significativas desde el día uno. Las autoridades otorgan permisos para filmar y operar, enfatizando la activación inmediata y el apoyo en procedimientos de asilo. En los restaurantes, sirgen platos como grillfleisch, chawarma con pollo y pilze, preparando a los participantes para empleos reales.
A Beautiful Mess busca colocar entre cinco y seis personas por mes en trabajos pagados, con éxito superior al promedio donde solo uno de cada 10 encuentra empleo. Fleur destaca la visibilidad del proyecto en el centro de Ámsterdam como un gran logro, haciendo al equipo "visible". Planean un gran evento con una mesa de un kilómetro en la ciudad, recaudando 250.000 euros de sponsors para proyectos de formación. Como madre de cinco, Fleur invierte su tiempo para crear espacios seguros y conexiones, queriendo que sus hijos crezcan en un mundo sin tanto odio.