Los festejos del Año Nuevo Chino duran 15 días, con variaciones por sector: logística y e-commerce no paran, turismo y servicios esenciales continúan, mientras comercio descansa parcialmente y funcionarios públicos y educación sí lo hacen por completo. Fábricas cierran de fin de enero a 23 o 24 de febrero por distancias y énfasis familiar. En el barrio chino de Buenos Aires, se organizan actividades durante un mes, con colaboración de paisanos, artistas de supermercados chinos, soprano y más.
Se exploran tradiciones como el caballo de fuego, influencias del budismo, taoísmo y confucianismo, con desfiles de dragones y leones. La gastronomía china destaca con platos típicos y el horóscopo chino. El equipo visita locales, probando opciones como bollos rellenos de carne al vapor o fritos por 10.000 pesos (9.000 en efectivo), empañadas y bebidas.
En un local de tés, se ofrecen bebidas a base de té rojo, verde y boulog entre 5.000 y 9.000 pesos, refrescantes e importadas. Luego, prueban el pancho coreano: salchicha envuelta en masa madre, frita, con aderezos a elegir, en promo con pinta por 14.500 pesos. Es rebotado, con buena cantidad de masa, y genera interés por su sabor y precio accesible.