Venimos del otro lado del océano Atlántico con Madrid como principal puerta de ingreso a la región, usando la gran ciudad española como base para conocer otros sitios. En la Plaza de la Puerta del Sol, con unas siete esquinas, el edificio de la comunidad y la estatua de Carlos III en el medio, la gente camina súper tranquila en este lugar donde se pasa un hermoso momento, con movimiento increíble. A Madrid hay que dedicarle tiempo para disfrutarla a pleno, caminando por sus calles y plazas icónicas.
En el Barrio de las Letras, allá por los años 1994, era un punto de encuentro para bailarines de flamenco, cantantes y músicos, con fiestas que terminaban en rumbas y gritos de alegría. En 1996 nació Cardamomo, un tablao flamenco que ofrece espectáculos hasta la madrugada. La directora general y cantadora comparte la vibración del público argentino, que siente la sangre del flamenco como propia, junto a mexicanos. Es un regalo para una noche maravillosa con raíces españolas.
La Plaza de Cibeles es el corazón arquitectónico, en la intersección de avenidas clave, con la fuente esculpida en 1782 rodeada de edificios antiguos y bonitos. Caminando por la Gran Vía desde la Plaza de España hacia la Fuente de Cibeles, se pasa por el Palacio de Correos y monumentos maravillosos, recomendando zapatos cómodos para transitar todo el día. La Puerta de Alcalá, construida por Carlos III en el siglo XVIII, es un punto histórico con tránsito incesante pero momentos de pausa en bancos.
Frente a la Puerta de Alcalá está el Parque del Buen Retiro, un oasis verde de 125 hectáreas con 15.000 árboles, fuentes, monumentos y paseos en bote por el lago. La gente disfruta músicos callejeros y jardines en remodelación constante. Para conocer Madrid en profundidad, se recomienda mezclarse con habitantes, usar transporte público como el Metro de Madrid, fundado en 1919 con 101 estaciones y 12 líneas, segunda red más antigua del mundo después de Buenos Aires.
Durante el día, la Gran Vía y Plaza Callao llevan a zonas comerciales como El Corte Inglés, con cientos de propuestas históricas, culturales y comerciales. Todo es lindo en Madrid, de día y de noche, aunque el tiempo es corto; se invita a volver. Este viaje especial por Mundo Visual se despide con amor, prometiendo una nueva aventura la próxima semana.