El grupo Profeni, profesionales expertos en nutrición infantil, es un conjunto de unos 18 o 19 pediatras, nutricionistas, gastroenterólogos y químicos unidos por la preocupación sobre la nutrición de los niños. Con dos años de existencia, trabajan en comunicación a través de redes sociales para promover la educación alimentaria y mejorar la nutrición infantil, realizando investigaciones sobre variables sanitarias en la población pediátrica.
En su estudio reciente sobre calidad de dieta en niños de 4 a 9 años y sus madres, basado en una muestra de aproximadamente 400 chicos de varias provincias argentinas, se analizó la frecuencia de consumo de alimentos mediante encuestas. Los resultados confirman patrones conocidos: bajo consumo de verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, con exceso en cereales refinados, panificados y alimentos altos en azúcares. Argentina muestra una cultura carnea fuerte, pero bajo consumo de lácteos, especialmente fermentados como el yogur.
Se enfatiza la importancia de los primeros mil días de vida (concepción, embarazo y primeros dos años), período crítico para el crecimiento, desarrollo intelectual, gusto por alimentos saludables y formación del sistema inmunitario. En este contexto, los probióticos son clave para una microbiota intestinal diversa y saludable, impactando la salud futura. Alimentos como el yogur, con microorganismos vivos, son recomendados, desmitificando el temor a las bacterias beneficiosas, aunque su consumo en Argentina es bajo y debería aumentar.
La entrevista destaca la necesidad de invertir en estos aspectos tempranos no solo para la salud infantil, sino para la economía y el país en general, promoviendo una microbiota saludable desde el inicio para prevenir problemas a largo plazo.