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Dramática búsqueda de Laura Alvarengo se fue por un trabajo y se la tragó la tierra sospechan de secta red de trata y video siniestro con IA

Neutral · discusión · crítico

Desaparición de Laura Alvarengo: La familia de Laura Alvarengo, de 39 años y madre de dos hijos de 14 y 10 años, continúa relatando los detalles de su desaparición el 28 de enero. Ella se fue supuestamente por un trabajo bien pago que involucraba cambio de identidad y tareas encubiertas, dejando a sus hijos al cuidado de su hermana Romina. Pidió borrar su vida digital y no llevar su teléfono, reiniciado de fábrica, para no ser rastreada. Llamó al día siguiente desde un número desconocido confirmando que estaba bien, pero desde entonces no se sabe nada de ella.

Sospechas de secta y lavado de cerebro: La familia y expertos sospechan de un grupo sectario que pudo haber captado a Laura, inculcándole ideas de desapego familiar para evitar remordimientos. Se menciona un posible lavado de cerebro para justificar su alejamiento. Un televidente alerta que Laura no estaba bien psicológicamente, con problemas personales, y que alguien se aprovechó de su búsqueda de felicidad para hacerla desaparecer tras viajar. Urgen revisar cámaras de la terminal de colectivos donde bajó.

Video sospechoso con Gabriel Eduardo Vidal: Emerge un video en Instagram de Gabriel Eduardo Vidal, un hombre de unos 60 años de La Plata, contador con actividad en redes sociales, que usa inteligencia artificial. El video, del 7 de febrero (después de la desaparición del 28 de enero), muestra a una mujer idéntica a Laura sonriendo en un barco con carteles de "Wanted" (buscada) atrás, como burla. Gabriel niega relación, dice que solo chatearon y quedaron en verse pero no lo hicieron, y que el video es de un teatro o IA. Sin embargo, Laura lo seguía y reposteó sus contenidos; él admitió invitarla a salir, generando sospechas de obsesión o complicidad.

Llamados a la investigación: La familia y el conductor exigen que Gabriel sea investigado por posible desvío de la pesquisa o mensaje siniestro. Se menciona también a Enrique (Quique) como otra conexión. Autoridades como el Ministerio del Interior, Jefatura Departamental de Merlo y Poder Judicial están al tanto, pero critican la inacción policial y judicial. Televidentes aportan datos vía WhatsApp e Instagram, pidiendo seguimiento urgente ante posibles nexos con secta o trata.