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Dos delincuentes roban pizzería en Loma Hermosa a cara descubierta y se llevan pizza

Centro Izquierda · intercambio · crítico

En Loma Hermosa, sobre la avenida Eva Perón (ruta 8), dos delincuentes entraron a una pizzería el domingo pasado alrededor de las 8 de la noche, en una zona de mucho tránsito con supermercado al lado, y robaron con total impunidad. Actúan a cara descubierta, arrinconan a las dos empleadas contra la caja, exigen la recaudación y se llevan los cajones de la registradora, un celular de una de las chicas y efectos personales, destruyendo el negocio. Además, se llevan un par de porciones de pizza que se comen con naturalidad durante el robo y después se sientan al lado del local como si nada, jactándose de su acto.

Las empleadas, incluyendo a Geraldine, vivieron un momento de terror al ser amedrentadas, tocando la alarma de seguridad pero la policía tardó más de una hora en llegar, permitiendo que los ladrones se fueran caminando tranquilos. Un móvil policial pasó antes y vio a los sospechosos pero no actuó. Los delincuentes, identificados por rumores del barrio como exconvictos y conocidos por los comerciantes, no han sido detenidos pese a las cámaras de seguridad que los filmaron de frente. El dueño del local está en shock y con pánico, considerando esto algo "normal" en la zona, mientras las chicas corren riesgo al ser testigos valientes.

El panel discute la impunidad reinante, criticando la falta de presencia policial y la justicia que libera a estos tipos por hurto simple sin violencia armada, pese a tener antecedentes y ser reconocidos en el barrio. Llaman a los vecinos a denunciar al 911 si los reconocen, ya que son padres, hermanos y tíos que podrían volver a robar. Se enfatiza que solo cuando llegan los medios aparece la policía, destacando la inseguridad cotidiana que arruina a los comerciantes, especialmente al inicio del día cuando no hay recaudación sino solo cambio.

En vivo desde el lugar, se muestra el sitio donde los ladrones se sentaron a comer la pizza robada, un pilarcito o cantero al lado, contemplando su acto minutos después del robo. Los comerciantes alertan entre sí sobre estos chorros en libertad, con fotos en locales, pero la prevención brilla por su ausencia hasta que los medios cubren el caso.