En Ecuador, junto a la inseguridad, se conoció un informe sobre políticas sociales que redujo la desnutrición crónica infantil. Este dato refleja años de trabajo y es alarmante por su impacto cognitivo y físico en los niños.
Cifras oficiales registraban tasas por encima del 27% de desnutrición, una realidad desesperante. Durante el gobierno de Guillermo Lasso, se declaró la lucha contra la desnutrición como prioridad nacional y política de Estado.
El nuevo balance muestra una baja a 18%, resultado de esfuerzos sostenidos en los últimos años para mejorar la nutrición en menores y recién nacidos.