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Deshielo en Antártida supera punto de no retorno por cambio climático

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En Asia Oriental, el deshielo de la Antártida es una de las tantas consecuencias del cambio climático y de la influencia del ser humano que preocupan a los especialistas, a los científicos. Hay etapas del año, hay estaciones del año, donde el hielo disminuye. Cuando las temperaturas se elevan un poco, cuando se acerca el verano, por ejemplo, es lógico que la masa de hielo baje. Pero después vuelve con el invierno. Cuando suben las temperaturas otra vez, el hielo se recupera. Esto es lógico y siempre ha sido así por una cuestión estacionaria de temperaturas.

Pero hay estudios científicos que marcan que en diferentes zonas muy importantes de la Antártida, cuando se pierde hielo, ya sea por el cambio climático o por una cuestión científica de las estaciones, hay chances de que no se recupere. De que ese hielo que se perdió supere el punto de no retorno, entonces no haya forma, más allá de que bajen las temperaturas y todo vuelva a la normalidad estacionaria en invierno, el hielo no vuelve. El retroceso del hielo antártico representa un factor de preocupación para muchos científicos, para el aumento del nivel del mar sobre todo, la respuesta de las distintas regiones de la Antártida, considerada la principal reserva de agua dulce del mundo, al cambio climático no es uniforme.

Algunos sectores muestran pérdidas graduales, mientras que otros pueden experimentar colapsos abruptos si se superan ciertos umbrales de temperatura. Un estudio publicado en Nature Climate Change analiza el comportamiento del hielo antártico de 18 cuencas de drenaje del continente helado ante diferentes escenarios de calentamiento. El trabajo identifica los riesgos diferenciados de cada región y advierte sobre la posibilidad de pérdidas irreversibles de hielo, incluso con niveles moderados de aumentos de temperatura.

¿Qué zonas de la Antártida están en mayor peligro por el calentamiento? Hay distintos sectores. Identifican los científicos que mientras que algunas cuencas experimentan un retroceso eso progresivo, que se da de a poco, otras presentan un cambio casi que instantáneo o abrupto, de golpe, lo que puede desencadenar una pérdida de hielo desproporcionada respecto al incremento térmico. Según el estudio, el manto de hielo antártico no actúa como un único elemento de inflexión, sino como varios sistemas de inflexión que interactúan entre sí a través de las distintas cuencas de drenaje.

Estas conclusiones se basan en simulaciones que muestran que, en algunas regiones, la pérdida de hielo antártico no se recupera, más allá de que las temperaturas bajen, más allá de que la situación se normalice estacionalmente hablando, porque no es que las temperaturas con el calentamiento global se normalizan, me refiero a si cambia la estación, vuelve el invierno y muchas veces el hielo no vuelve, ya no hay vuelta atrás. Y eso preocupa a los científicos, porque hay zonas afectadas de diferentes maneras.