Los sistemas lacustres en América Latina son frágiles y vitales para la biodiversidad y comunidades locales. Bienvenidos a ECO Latinoamérica, con temas como el derrame en el lago Chungará, la recuperación del ajolote en Xochimilco y el emprendimiento femenino en la laguna de Rocha.
En el Parque Nacional Lauca de Chile, el lago Chungará, el más alto no navegable del mundo, enfrenta una crisis tras un accidente en noviembre de 2025 donde un camión boliviano volcó y derramó más de 20.000 litros de aceite de soya. Esto afectó aves como colmoranes, vegetación, peces en peligro de extinción y comunidades locales en Ajata y el Golfo Federal de Malpaso, impactando también el turismo.
Voluntarios de la Fundación Acapac, liderados por Natalia, rescataron aves pero muchas murieron pese a los esfuerzos del Servicio Agrícola y Ganadero. La limpieza inicial con palas fue ineficaz debido al frío que gelificó el aceite, penetrando en bofedales. La delegada presidencial Olga Testa y CONAF coordinaron la extracción de residuos, pero especialistas advierten daños irreversibles en sedimentos y procesos ecológicos como fotosíntesis y transferencia de gases.
Piana Aranqui, especialista, destaca que el aceite altera el equilibrio en el bofedal y sedimentos, imposibles de remover completamente. Aunque precipitaciones podrían ayudar, los accidentes recurrentes en la ruta CH-11 por exceso de velocidad de camiones bolivianos agravan el riesgo. CONAF pide reductores de velocidad para proteger el ecosistema.
No se declaró zona de catástrofe, pero el lago Chungará busca recuperación mediante limpieza y ciclos hídricos naturales, recordando la urgencia de prevención en estos ecosistemas frágiles.