Un informe de Greenpeace revela que durante 2025 se perdieron más de 210.000 hectáreas de bosques en el norte del país, un aumento del 40% en la deforestación.
La organización alerta que el gobierno nacional y algunas provincias pretenden modificar la ley para facilitar más desmontes, agravando la crisis ambiental.
Este fenómeno amenaza la biodiversidad y los recursos hídricos, demandando acciones urgentes de conservación.