FATE anuncia quiebra tras años de problemas económicos, afectando a cerca de 900 trabajadores. La empresa, única nacional en neumáticos, venía con procedimientos preventivos en 2019 y 2024, achicando dotación a la mitad. Algunos atribuyen el cierre a la situación política, pero el abogado laboralista Héctor García destaca un proceso de larga data con rezago productivo al 30% de capacidad instalada.
Autoridades laborales dictaron conciliación obligatoria simultánea en provincia y nación, pero durará solo 15 días hábiles más 5 días, y después todo va a volver a su curso, que es el cierre. La empresa no permite ingresar a los trabajadores por temor a tomas, dado el historial combativo del sindicato, que tiene base trotskista y antecedentes de ocupaciones. Esto complica el diálogo en una instancia obligatoria de conciliación, con multas graves por incumplimiento.
Se critica la postura defensiva del sindicato, comparado con otros más pragmáticos como ESMATA y UOM en el sector automotriz, que logran mejores resultados. La ideología sindical ve a la patronal como enemiga, impulsando cooperativas voluntaristas que no son viables en una economía global sin inversión tecnológica. La empresa ofrece pagar indemnizaciones en cuatro días hábiles, pero el cierre parece inevitable ante pérdidas de 3 millones de dólares por mes.
En contexto de 22.000 pymes cerradas y más de 200.000 puestos perdidos, se debate la reforma laboral para ordenar relaciones de trabajo y atraer inversión, aunque sin crecimiento económico homogéneo no generará empleo. García aclara mitos sobre la reforma, como reducciones en indemnizaciones, y enfatiza que cambios estructurales son clave para inversores extranjeros y recuperación del empleo en sectores industriales y de servicios.