En entrevista con Muki, se analiza el revés para Donald Trump tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de invalidar sus aranceles, considerados ilegales, obligando a devolverlos aunque con burocracia que complica los reclamos individuales. Trump, conocedor del fallo desde semanas atrás, usa distracciones como el despliegue relacionado con Irán y la apertura de expedientes de OVNIs para desviar la atención; la votación fue 3-3, postergada para minimizar impacto en la bolsa.
Trump instituyó un arancel temporal del 10% por 150 días y recurre a una ley vieja que permite hasta 50% contra países que compiten deslealmente, afectando a naciones como Argentina que habían obtenido excepciones. Se discute el impacto en la política económica futura, con la Corte interfiriendo poco pero limitando abusos presidenciales; Trump maldijo a los jueces que no lo respaldaron, mostrando su estilo confrontacional.
El foco se desplaza a Irán como distractor principal: Trump busca "castrar" su capacidad nuclear y de misiles sin cambio de régimen, similar a políticas en Venezuela, Cuba y Nicaragua. Netanyahu es visto como vasallo de Trump, quien prioriza resultados económicos; un ataque requeriría el portaaviones Gerald Ford, posiblemente fines de semana para complicar a la prensa. Irán refuerza defensas pero carece de poder nuclear real, con el Estrecho de Hormuz como única amenaza viable, lo que elevaría precios del petróleo y afectaría la economía estadounidense.
Las negociaciones en Suiza buscan acuerdo sin armas, pero el régimen iraní dividido y liderado por Ali Jamenei (enfermo y legado-obsessionado) resiste; Trump prefiere billetera sobre látigo, actuando como CEO de EE.UU. para resultados en dólares. El análisis concluye con la imprevisibilidad de Irán, que no se deja fácilmente, potencialmente llevando a amnistía si perciben debilidad.