El panel continúa el quilombo entre Cintia Fernández y Moria Casán, ahora sumando a Elvita en una pelea pasada por un proyecto de ley sobre deudores alimentarios. Cintia propuso que los deudores no puedan cargar nafta en estaciones de servicio, pero Elvita lo criticó como inviable en el programa de Ángel de Brito, riéndose de la idea y defendiendo el pragmatismo.
Cintia responde furiosa, acusando a Elvita de incentivar a clientes como Mauro Icardi a no pagar cuotas alimentarias, mencionando deudas de 400 mil dólares y cuestionando sus logros como abogada. El panel discute si Elvita defiende deudores o si Cintia exagera, recordando que Cintia solo va dos veces por semana al programa y no debe bardear invitados ausentes.
Se revive el conflicto con videos donde Cintia ataca verbalmente a Elvita, llamándola "cara dura" y burlándose de su pronunciación, mientras Elvita responde que sus críticas son profesionales y no personales. El debate toca temas de derecho familiar, con menciones a Wanda Nara y Ana Rosenfeld como abogadas más efectivas, y se cuestiona la seriedad del reel editado de Cintia con música de Cher.
Elvita insiste en que cuestionar ideas no es ofender, pero Cintia lo toma como agresión, escalando a insultos como "chihuahua". El panel reflexiona sobre la pasión de Cintia y si su carácter combativo la hace inadecuada para el rol en el programa de Moria, donde interrumpe y bardeaba invitados.