Situación en la fábrica: En la planta de FATE, el clima se mantiene tranquilo comparado con días previos, pero persiste la incertidumbre entre los trabajadores que no saben cuándo reanudarán operaciones, pese a dos conciliaciones obligatorias impuestas y la expectativa de volver al trabajo hoy, que no se cumplió.
Ausencia de comunicaciones: Ni la empresa ni el Ministerio de Trabajo han emitido comunicados claros sobre el reinicio, dejando a los empleados plantados en el lugar. Organizaciones de izquierda como la Juventud Anticapitalista del Nuevo MAS mantienen guardias de solidaridad desde el primer día, turnándose día y noche para apoyar a los compañeros dentro de la fábrica.
Presencia policial y ambulancia: El Grupo GAD de la Policía de la Provincia de Buenos Aires está desplegado en los alrededores, junto con ambulancia y personal de tránsito de San Fernando, en una guardia expectante sin confrontaciones inmediatas. No se observan efectivos suficientes para un desalojo inminente, aunque una orden fiscal del primer día generó preocupación inicial que no se materializó.
Máquinas en funcionamiento: Un trabajador reveló que las máquinas están encendidas desde el inicio del conflicto para evitar que la empresa use su apagado como excusa para no cumplir la conciliación, justificando un parate total. La producción está detenida, pero el equipo permanece operativo para presionar por el diálogo.
Perspectivas de negociación: La conciliación otorga 15 días para que las partes se reúnan, con la empresa acatándola pero condicionándola a "condiciones de seguridad" no especificadas. Los trabajadores insisten en reanudar el funcionamiento normal de la fábrica mientras esperan una solución concreta, posiblemente a partir del lunes.